Reyes Aristu, Tito Sánchez , José Luis Fraile y Javier Lacunza, ya fallecido, han sido homenajeados por la Asociación Navarra de la Jota
La
iglesia de San Saturnino de Pamplona ha acogido la XII edición del homenaje organizado por la Asociación
Navarra de la Jota, una cita en la que las palabras de reconocimiento
han dado paso al canto, el baile y el sonido de las gaitas.
Laly Jausoro, fundadora de la asociación, y María Ángeles González han
conducido un encuentro en el que homenajeados, músicos, dantzaris y público han
compartido una tarde dedicada al folklore navarro.
La
asociación organiza estos homenajes con el objetivo de dar visibilidad a
quienes han contribuido a conservar el folklore navarro y ayudar a que este patrimonio continúe
pasando de generación en generación.
"Que no decaiga la jota ni el folklore, que
todo siga para adelante con la misma ilusión y ganas", expresa la jotera
Reyes Aristu al recibir el reconocimiento, unas palabras que han resumido buena
parte del espíritu de la cita.
Uno de los momentos
más emotivos ha llegado cuando Aristu ha cantado una jota junto a su hija.
Madre e hija han compartido la interpretación entre gestos y miradas de
complicidad, en una actuación especialmente cercana entre los asistentes.
El
dantzari Tito Sánchez ha
puesto una nota de humor durante su agradecimiento. Después de recibir dos
besos, ha bromeado con que ya no se va a lavar la cara, provocando las risas del
público.
La
gaita también ha tenido un lugar destacado con el homenaje a José Luis Fraile, que ha tocado junto
a otros dos compañeros, y a Javier
Lacunza, el gran impulsor de este instrumento en Navarra cuando estaba
cerca de perderse y fallecido recientemente.
El
público tampoco se ha quedado al margen, acompañando con palmas el canto de la
última jota.
FUENTE: Diario de Navarra
















